Dentro de 100 años la novela "La canción de la manzana" será un clásico. ¿No quieres ser tú un@ de l@s primer@s que la lean?...
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martes, 5 de enero de 2010

Bueno, llegamos al final del Making Off, pero esto no se acaba aquí... ;)

La canción de la manzana, o sea yo, ha dicho ya todo lo que tenía que decir de su infancia, el "cómo se hizo", o me hicieron en las profundidades de la mente humana siempre tan compleja.

Escribir no es sencillo, ni tampoco ser novela, hay muchas responsabilidades que asumir y muchos compromisos a los que hacer frente, y luego está lo primordial: conseguir que nos lean, que nuestros personajes y sus aventuras cobren vida a través de la lectura del público, creo que eso es lo más importante, tener audiencia y, en este caso, puesto que soy una novela de humor, lograr que la gente se ría y olvide sus preocupaciones.

Pero no puedo concluir este making off sin haber contado algo muy importante. Tengo un prólogo, un prólogo de lujo que me ha escrito muy gentilmente, y con su habitual sentido del humor, Mikel Urmeneta, artista polifacético, buen amigo, y una gran persona, por todo lo cual ha sido nombrado Hijo Predilecto de Lantornia.

¡Muchas gracias Mikel de parte de Tris Dass, Battyanna Rannera y Vitolio Trozidetroci, te queremos!

Fin de la primera parte porque a partir de ahora comienzan mis andanzas de novela en papel y en eBook (qué hay que ir con los tiempos actuales), cómo me recibe el público, e-mails de opinión y todo eso. No os perdáis mis próximos posts.

Me puedes encontrar en:
www.ccgediciones.com/lacanciondelamanzana

miércoles, 30 de diciembre de 2009

Making Off 4

En noventa días escribió Estrella el primer borrador de La canción de la manzana (luego vendrían largos meses de reescribir y pulir páginas hasta diciembre de 1998), y, secretillo que ahora revelo, lo hizo simultaneándola con una novela juvenil cuya acción se desdoblaba en dos épocas, el siglo XIX y el siglo XVI, titulada El perro de porcelana, y que trata ni más ni menos que de piratas y raptos, vaya, que no tiene nada que ver conmigo. ¿Curioso, no?, sobre todo si tenemos en cuenta que el lenguaje de los personajes de ambas novelas no tiene nada en común pues del “tú” pasota se iba al “vos” más cortesano. Un auténtico ejercicio de malabarismo mental :)

Me imagino que estaréis pensando cómo se le ocurrió a Estrella mi título, porque una novela sin título quedaría como una cosa rara, ¿no os parece?

Se menciona La canción de la manzana en el primer capítulo dando nombre a un hit musical, célebre en todo el mundo, que canta la famosa Isobel (leer novela), y a Estrella le dio entonces en aprovecharlo para título, por eso yo me llamo de esta manera, así de sencillo.

¡Uf!, eso de contar tu propia vida es muy pesado y yo sólo soy un libro, pero bueno, hay que seguir, porque vale la pena.

Mi novela, o sea yo, tiene varios nacimientos, el primero en marzo de 1997 (soy Aries), el segundo al ser publicada on line, el 19 de noviembre de 1999, y el tercero ahora en 2009 que es cuando me ponen de largo, es broma, como libro en papel y en e-book, todo un carrerón, ¿verdad?, y para ser una manzana pues que no está nada mal.

Ahora quiero contaros una anécdota, pero eso merece punto y aparte.

martes, 29 de diciembre de 2009

Making Off 3

Cuando un novelista se enamora de su obra no tiene ojos más que para ella y lo demás no importa. Estrella principió a escribirme, a mí, La canción de la manzana, y lo hacía febrilmente, riéndose muy a gusto con las ocurrencias de mis protagonistas, tanto, que quien la hubiera escuchado sin conocerla podía haber creído que le faltaba un tornillo. Fue muy divertido, inolvidable, y lo mejor de todo es que a cada nuevo capítulo de más buen humor estaba su autora, por lo que pensó que aquella novela era el remedio contra la depresión, la tristeza y las ideas negativas, una medicina infalible mejor que cualquier fármaco antidepresivo.

Y la respuesta es que quienes la leyeron, on line al principio, le mandaban e-mails diciéndole lo bien que se lo habían pasado con su lectura; más adelante os contaré los detalles.

lunes, 28 de diciembre de 2009

Making Off 2

Esa memorable tarde del mes de marzo, más o menos alrededor de las 19 p.m. (quizá un poco antes, no sé ahora, después de todo no soy más que una manzana literaria) a Estrella le vino de repente a la cabeza el comienzo de una novela, este:

“Nos enteramos sin pretenderlo, de que íbamos a tener por vecino a un caníbal y no se trataba precisamente de un salvaje converso, rescatado de la barbarie ancestral por algún despistado misionero, sino de un auténtico antropófago de esos que se comen a la gente y luego piden más.”

(Debo confesar que de toda la novela es el único fragmento que permanece tal cual, sin retoque alguno.)

Estrella lo apuntó de prisa y corriendo en un trozo de papel porque le pareció muy bueno, lo que no sabía es cómo iba a seguir, la verdad es que la historia se le estaba ocurriendo a pasos agigantados en ese mismo instante y los personajes empezaban a cobrar forma, una forma ciertamente nebulosa e inconcreta. En aquellos momentos recapacitó pensando que el trozo de papel con el apunte se iba a perder, escribió entonces el apunte en una libretita, y de súbito comprendió que resultaba imprescindible, que no podía esperar más, que tenía que empezar a escribir la novela, y, manos a la obra, agarró su vieja olivetti, en esa época le daba rechazo la pantalla del ordenador y además no sabía manejarlo muy bien, y yo comencé a nacer, fue de lo más emocionante y además creaba adicción.
(Sigue, por supuesto.)

martes, 22 de diciembre de 2009

Comienza el Making Off

La canción de la manzana, que soy yo, continúa informando. Todas las cosas tienen su principio y el mío fue el siguiente: hace muchos años, la palabra trocito, mal escrita, trozito, quedó guardada en la memoria de Estrella porque le hizo gracia, pasaron más años todavía, y un buen día, trasteando en la cocina se le ocurrió esta palabra: trozidetroci, que volvió a hacerle gracia, pero la archivó, después de todo no era más que una palabra, y la extraña palabra volvió a dormir durante años hasta que cierta tarde del mes de marzo de 1997, despertó llena de vigor y entusiasmo convertida en el apellido de un nombre propio acabado de inventar, Vitolio Trozidetroci, un encantador personaje sesentón, arquitecto, filántropo y un poco caníbal el hombre cuando se olvidaba de que era vegetariano, de ahí que haya pasado a los anales de las crónicas de sucesos lantornesas como el Caníbal-Vegetariano.
Continúa ENSEGUIDA.

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